Blog de lengua, cultura y literatura

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Buscando camino, campo a través: para entender un mundo al revés

viernes, 3 de junio de 2016

El comentario de texto





1. Localización del texto: autor, movimiento literario, obra, género y subgénero.

2. Análisis del contenido y estructura: tema, intención, partes en que se divide, punto de vista, personajes, resumen breve.

3. Análisis de la forma: estructura métrica, planos fónico, morfosintáctico, semántico, recursos estilísticos, intención comunicativa.

4. Valoración personal.


Cuando se empieza a hacer comentarios de texto, es frecuente que el apartado que más dificultades presente para aquellos que se inician en esta técnica de trabajo sea el llamado, según los casos, “análisis estilístico” o “análisis de la forma (partiendo del fondo o tema)”, etc. Los dos modos básicos de afrontar esta parte del análisis en cualquier esquema de comentario de textos literarios son los siguientes:

–Un análisis lineal
Es decir, el tradicional “verso a verso” o “línea a línea”.
En este caso, simplemente, se comienza por la primera línea del texto -si es prosa- o por el primer verso -si es poesía- y se va comentando de arriba abajo todo aquello digno de mención que se va encontrando en el texto desde el punto de vista lingüístico o retórico.
Una redacción del análisis de la forma lineal podría tener un aspecto semejante al siguiente:
El primer verso se abre con una metáfora que…” “En los versos primero tercero y cuarto observamos una anáfora que…”

–Un análisis por niveles.
En este otro esquema de comentario, el análisis se aborda por niveles lingüísticos. Es decir, se hace un subapartado para cada uno de los niveles lingüísticos que se vayan a comentar (pragmático, fónico, sintáctico, léxico-semántico…).En cada nivel, se comenta todo aquello que sea significativo en todo el poema. Dentro de cada nivel de análisis, normalmente, se seguirá un orden lineal comentando los diferentes aspectos relativos a ese nivel “de arriba abajo” desde el principio hasta llegar al final del texto.
Así, por ejemplo, si en nuestro esquema de comentario abrimos un subapartado para el análisis de todo aquello relacionado con el nivel fónico, comentaremos todos los aspectos fónicos relevantes del texto empezando por la primera línea o verso y siguiendo en orden descendente hasta completar el análisis de todo lo relativo a ese nivel fónico en el texto.
Del mismo modo procederemos con cada uno de los niveles de análisis que incluya el modelo de comentario que estemos siguiendo.
El número de niveles y la naturaleza de los mismos, claro está, dependerá del modelo de comentario que se esté aplicando.

La redacción del análisis de la forma dentro de un esquema de comentario por niveles podría ser algo parecido a lo siguiente:
“Por lo que se refiere al nivel fónico, este poema destaca por un ritmo vigoroso y muy expresivo, como puede apreciarse, por ejemplo, de un modo muy marcado, en las anáforas, presentes en todo el texto, tal como vemos ya en la primera estrofa en los versos primero y tercero y cuarto con la repetición de…”

Dicho esto, el principiante suele obtener mejores resultados -o si se quiere resultados más “aparentes”- si sigue un esquema de comentario que estructure el análisis de la forma por niveles. Sí, porque al ofrecer el modelo de comentario un esquema más estructurado, favorece que la redacción del comentario tenga también un aspecto más estructurado. También exige al comentarista un mayor esfuerzo de reflexión y de captación abstracta de la organización y del sentido último del texto y, de este modo, facilita al estudiante una mejor visión de conjunto de los fenómenos relevantes que tienen lugar en el texto analizado. Todo esto ayuda al estudiante a evitar el típico error de limitarse a hacer una superficial “lista de recursos literarios” sin entrar a analizar realmente el texto. Siguiendo un esquema de comentario de texto organizado en niveles, en el apartado de análisis formal, lo que quizá se pierda en detalle por falta de experiencia, se gana en cohesión y organización en el modo de exponer el comentario. Se disimulan mejor los efectos, podríamos decir también en otro tono.


Créditos: Buenastareas.com

lunes, 23 de mayo de 2016

Vanguardias, movimientos literarios, guerra y posguerra

Las vanguardias y la poesía pura

En la segunda década del siglo XX comienza un proceso que consiste en despojar el arte de todo sentimentalismo. Es lo que se conocerá como “deshumanización del arte”, que parte de la idea del arte por el arte y tiene su máxima expresión en los movimientos de vanguardia y en la poesía pura.

- Las vanguardias: a través de las tertulias modernistas de Madrid (como la del Café Pombo) se dan a conocer en España los principales movimientos de vanguardia que están triunfando en Europa tras la Primera Guerra Mundial: el futurismo, el dadaísmo, el cubismo (pintores como Picasso).

Ramón Gómez de la Serna (autor de las greguerías) será el primero en traducir el manifiesto futurista de Marinetti. 
Ortega y Gasset (Generación del 14) y otros jóvenes poetas de la Generación del 27 recibirán con gusto todas las innovaciones vanguardistas. Surgen muchos poetas que publican en las revistas literarias del momento y que incluso forman sus propios movimientos de vanguardia, como el Ultraísmo, nacido en el Café Colonial de Madrid y representado por Guillermo de la Torre y Gerardo Diego, entre otros.

- Al mismo tiempo, surge en Europa una corriente “postsimbolista” llamada poesía pura: es una poesía hermética que presta más atención a la forma que a los sentimientos y utiliza a menudo un lenguaje ajeno a la lógica. (Por ello el lector no ha de intentar comprender el poema -que no tiene un sentido único y cerrado, sino ambiguo y múltiple-; debe dejarse llevar por la sugestión de las palabras y de las imágenes, como hace con los sonidos y los colores, cuando escucha una partitura musical o contempla un cuadro abstracto). 

En España, el principal representante de esta corriente poética será Juan Ramón Jiménez. En 1916 publica Diario de un poeta recién casado y se convierte en el maestro de otros jóvenes poetas en su búsqueda de la poesía pura. Juan Ramón escoge poemas para la revista Índice, que con tan sólo cuatro números será fundamental para el surgimiento de la Generación del 27. 
Los primeros libros de los autores de esta generación siguen a Juan Ramón Jiménez y él sabe que es su maestro hasta el homenaje a Góngora, al que no se suma y todos le vuelven la espalda.

Generación del 27

La poesía del «Grupo del 27» marcó realmente el inicio de la poesía contemporánea española y supuso una verdadera fusión entre tradición y vanguardia. Para hablar de sus características tenemos que hacer un repaso a su evolución.

En sus comienzos, los jóvenes poetas del 27 se dejaron llevar por las vanguardias y la poesía pura, influenciados, sobre todo, por Juan Ramón Jiménez; pero, además, encontramos en ellos influencias del sentimentalismo de Bécquer y cultivan una poesía popular inspirada en nuestro Siglo de Oro, sobre todo, en la poesía de Lope de Vega y Góngora, de cuyo homenaje recogerán el nombre de la generación. 

Ya avanzada la década de los veinte, con el homenaje a Góngora (1927), el camino fue el de una poesía más elaborada y hermética fusionada con las audacias de la poesía vanguardista. Sin embargo, las convulsiones histórico-sociales que azotarán el mundo a partir de la crisis de 1929 (los fascismos, la preparación de la 2ª Guerra Mundial, la crisis económica que hace tambalearse al capitalismo…), llevarán a una «rehumanización del arte» que, en el terreno de las vanguardias, tendrá su base en el Surrealismo.

Con la entrada de la década de los treinta, que en España vivirá la llegada de la 2ª República y la Guerra Civil, comenzará lo que Neruda llamará en su revista «Caballo verde para la poesía» la “poesía impura”, manchada de sudor, lágrimas y humanidad. Así lo veremos en Lorca, en Cernuda, Alberti, Vicente Aleixandre, cuyo poemario La destrucción o el amor (1935) marca un hito en el surrealismo español (será, por cierto, el libro de cabecera de Miguel Hernández). Y pronto, con la amenaza y la llegada de la Guerra Civil, muchos de los poetas del 27 convierten su “poesía impura” en “poesía comprometida”, un compromiso que llevará a muchos al exilio.




Créditos:

Recopilación sacada de Antología poética de Miguel Hernández - 2º de bachillerato. Curso 2012/13
Departamento de Lengua y Literatura
IES Infante Don Juan Manuel (Murcia)

domingo, 22 de mayo de 2016

Hernández: el poeta pastor, el poeta soldado

Miguel Hernández, según Damaso Alonso, fue un “genial epígono", una síntesis del panorama literario de las primeras décadas del siglo XX es un cruce de caminos donde confluyen en muy pocos años Posromanticismo, Parnasianismo, Simbolismo, Modernismo, Vanguardias y Generación del 27. Su inteligencia y su poder de captación harán que sea capaz de asimilar todo lo anterior, anunciando la Generación sucesiva, la del 36.

Sus poemas de la naturaleza, del amor, del verso puro y pulido, luego del compromiso social y de la cárcel, representan un hito de la poesía española contemporánea.

En la etapa amorosa, una poesía vital, intimista y pasional, marcará su segundo libro, El rayo que no cesael tema central de este libro es el amor como destino trágico del hombre, y en él se mezclan influencias clásicas, como la de Garcilaso o Quevedo, y vanguardistas, como las de sus amigos Neruda y Aleixandre, en una estructura muy cerrada como es el soneto, que no es la única pero sí la más utilizada.

En Me tiraste un limón y tan amargo, el limón es la metáfora del pecho femenino, el limón es amargo, ácido, frío; la picuda pena es el deseo de poseer a la amada, reprimido por ella; ansiosa calentura en lenguaje popular es la excitación sexual; la sangre (símbolo de pasión sexual) se le enfría porque la fuerza de la pasión es reprimida. Se siente culpable de sus eróticos pensamientos, frente a la pureza santa de ella:

Me tiraste un limón y tan amargo,
con una mano rápida y tan pura,
que no menoscabó su arquitectura
y probé su amargura sin embargo.


Con el golpe amarillo, de un letargo
pasó a una desvelada calentura
mi sangre, que sintió la mordedura
de una punta de seno, duro y largo.

Pero al mirarte y verte la sonrisa
que te produjo el limonado hecho,
a mi torpe malicia tan ajena,

se me durmió la sangre en la camisa,
y se volvió el poroso y áureo pecho
una picuda y deslumbrante pena.


Tras el Golpe de Estado del 18 de julio de 1936, Miguel Hernández consolida su postura ideológica y social, se afilia al Partido Comunista y se alista como voluntario en el Quinto Regimiento del bando republicano, recorriendo los frentes de Madrid, Andalucía, Extremadura y Aragón. Es nombrado comisario de cultura y se convierte en el poeta de la guerra. Escribe entonces su poesía más comprometida y solidaria, escribe poemas que se reparten entre los soldados.

Los libros de esta época son Viento del pueblo y El hombre acecha.

El primero es un libro de tono épico y popular, como corresponde a una poesía escrita en poco tiempo que debe ser fácilmente comprendida, y está marcado por el optimismo y la esperanza de ganar la guerra. El poeta se siente la voz del sentir colectivo y su misión es la de pasar, como el viento del pueblo:

ACEITUNEROS

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma, ¿quién,
quién levantó los olivos?

No los levantó la nada,
ni el dinero, ni el señor,
sino la tierra callada,
el trabajo y el sudor.

Unidos al agua pura
y a los planetas unidos,
los tres dieron la hermosura
de los troncos retorcidos.

Levántate, olivo cano,
dijeron al pie del viento.
Y el olivo alzó una mano
poderosa de cimiento.

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma ¿quién
quién amamantó los olivos?

Vuestra sangre, vuestra vida,
no la del explotador
que se enriqueció en la herida
generosa del sudor.

No la del terrateniente
que os sepultó en la pobreza,
que os pisoteó la frente,
que os redujo la cabeza.

Árboles que vuestro afán
consagró al centro del día
eran principio de un pan
que sólo el otro comía.

¡Cuántos siglos de aceituna,
los pies y las manos presos,
sol a sol y luna a luna,
pesan sobre vuestros huesos!

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
pregunta mi alma: ¿de quién,
de quién son estos olivos?

Jaén, levántate brava
sobre tus piedras lunares,
no vayas a ser esclava
con todos tus olivares.

Dentro de la claridad
del aceite y sus aromas,
indican tu libertad
la libertad de tus lomas.


VIENTOS DEL PUEBLO ME LLEVAN

Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.

Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.

Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.


El hombre acecha, dedicado a Pablo Neruda, es un libro marcado por el dolor y la desesperanza ante la inminente derrota del bando republicano en la Guerra Civil. El libro iba a ser publicado en 1939, pero la edición fue destruida por las tropas franquistas y solo se conservaron dos copias sin encuadernar. Consta de diecinueve poemas, con un tono más intimista y donde van ganando importancia los endecasílabos y alejandrinos sobre los versos más cortos.

Sin embargo, el dolor y la muerte se convierten en temas centrales en su libro póstumo, Cancionero y romancero de ausencias. Los poemas allí recogidos los comenzó a escribir en octubre de 1938, entre rejas, en ocasiones valiéndose tan sólo de un trozo de papel higiénico, a falta de un cuaderno u hojas de papel sueltas, tras conocer la noticia de la muerte de su primer hijo. Llegan hasta sus últimos días de vida en 1942. En ellos está presente el amor y, sobre todo, el dolor y la muerte.

TRISTES GUERRAS

Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.


Éste es el último poema perteneciente al “Cancionero y romancero de ausencias”, es de 1939:



NANAS DE CEBOLLA

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre
escarchaba de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma, al oírte,
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol,
porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
y el niño como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.




Aparece la ausencia de la esposa y del hijo y la presencia de la prisión del hambre para ellos. Pero Hernández escribe ya un poema de compromiso que ahora es hacia su hijo, hacia el futuro que ha depositado en él: su risa es su victoria, su esperanza, su libertad.
Desaparece el compromiso político porque ahora es sobre el hombre, sobre lo más elemental y humano, sobre lo que Miguel Hernández deposita su último compromiso social, convertido en universal.
En 1942, Miguel Hernández cae gravemente enfermo, y muere en el reformatorio de adultos de Alicante. Nanas de la cebolla, y los demás poemas que componen este libro, son, por tanto, los últimos que el poeta alcanzó a escribir en los concluyentes (y dolorosos) años de su vida.




créditos: 

Recopilación sacada de Antología poética de Miguel Hernández - 2º de bachillerato. Curso 2012/13
Departamento de Lengua y Literatura
IES Infante Don Juan Manuel (Murcia)

viernes, 20 de mayo de 2016

Protocolo para un Uso Aceptable y Responsable de los medios de Comunicación Digital

Estas reglas de conducta sobre cómo y por qué se usan las redes sociales y los dispositivos móviles, han sido pensadas, trabajadas y consensuadas en una clase italiana, el cuarto D del Liceo Lingüístico "Giulio Cesare", equivalente a un Primero de Bachillerato (chicos y chicas de unos 17 años de edad) y forman parte de un Protocolo redactado en el NOOC de EducaINTEF "Medidas y actuaciones frente al ciberacoso".

Tipo de licencia del documento creado:

martes, 23 de febrero de 2016

Ecos de Rosalía

Introducción


Rosalía de Castro fue poeta en dos lenguas. Fue una escritora luchadora, innovadora y comprometida que, en el siglo XIX, devolvió a la lengua gallega su carácter de lengua culta; su obra supuso una reivindicación de la libertad de la mujer en una cultura patriarcal muy arraigada y de una “conciencia galleguista”.
Representante del Romanticismo tardío - junto a Bécquer - fue precursora de la poesía española moderna e inspiró a poetas como Machado o Jiménez.

La clase "cuarto D" del Instituto Giulio Cesare, nivel B1/B2 de español lengua extranjera, participa en el homenaje rendido a una poeta, Rosalía de Castro, en el 179 aniversario de su nacimiento. 
Este trabajo alude al eco que ha tenido hoy en ellos la lectura de los poemas de la poeta e ilustra cómo se ha mezclado con sus sentimientos de adolescentes de dos siglos después.

Actividades

  • Los alumnos leen en voz alta los poemas de Rosalía
  • eligen el que más les guste  
  • explican el motivo de su elección, escribiendo una breve reflexión 
  • buscan imágenes para presentar tanto el poema como su comentario.

Recursos


Trabajos




Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros, ni el onda con sus rumores, ni con su brillo los astros, lo dicen, pero no es cierto, pues siempre cuando yo paso, - Created with Haiku Deck, presentation software that inspires
En sus ojos rasgados y azules, donde brilla el candor de los ángeles, ver creía la sombra siniestra de todos los males. - Created with Haiku Deck, presentation software that inspires



Hora tras hora, día tras día, Entre el cielo y la tierra que quedan Eternos vigías, Como torrente que se despeña Pasa la vida. - Created with Haiku Deck, presentation software that inspires
Alma que vas huyendo de ti misma, ¿qué buscas, insensata, en las demás? Si secó en ti la fuente del consuelo, secas todas las fuentes has de hallar. - Created with Haiku Deck, presentation software that inspires

miércoles, 10 de febrero de 2016

Bibliotea

Aquí empieza mi proyecto solitario: Bibliotea. Espero que algún día, no muy tarde, llegue a ser un proyecto del Instituto, que esté organizado de forma mejor, más profesional y estandardizada; vamos, que tengáis vuestra Biblioteca escolar, algo que debería ser un derecho imprescindible de todo estudiante.

De momento, con mis pocos medios, pongo a disposición un catálogo de fotos de mi biblioteca casera en castellano; podéis husmear, buscar, averiguar, profundizar para saber cuál será el que vais a elegir. Eso significa que no podéis preguntarme sobre de qué va o cuántas páginas tiene o quién es el autor de un libro; sólo podéis preguntarme si lo he leído, cuándo lo hice, si y cuánto me gustó, si es que os interesa, porque ya sabéis que con los libros cada uno tiene una opinión distinta y lo que me parezca estupendo a mí a vosotros os puede parecer un rollo infinito.

He fotografiado casi todos los libros en castellano; he excluídos los manuales de historia de la literatura, un par de libritos que utilizo yo normalmente, y otro par a los que les tengo muchísimo cariño por motivos personales. En realidad a todos les tengo cariño, algunos los he comprado recientemente, otros pertenecen a mis años de estudios universitarios o post universitarios, muchos los he leído y hasta estudiado, otros aún no, llegaron en la época en la que desminuyeron los ratos libres del trabajo y del papeleo.

El cariño por mis libros, lejos de alejarme de la idea del préstamo, me ha acercado, porque cuando a uno le encanta una cosa quiere compartirla, quiere que los demás compartan su entusiasmo y amor. Pues de eso se trata, de amor, por eso os pido respeto.

Habrá que respetar unas reglas después de decidirse por un libro, las encontráis en el Reglamento:

1. reservar por medio de correo electrónico (v. Reglamento)
2. firmar recibo del libro (v. Recibo)
3. devolver el libro en el plazo indicado
4. presentar una reseña sobre el libro en el plazo indicado (convertirse en booktuber)
4. devolver el libro en el plazo indicado sin ninguna tachadura, raya o garabato u otras señales de evidente deterioro
5. en los casos susodichos se deberá pagar el importe del libro mismo indicado en la contraportada
6. en el caso en que no se devuelva o se pierda el libro se deberá pagar el importe del libro mismo indicado en la contraportada.

Los catálogos se refieren a tres categorías de libros: clásicos de la literatura, de los orígenes al siglo XX; literatura moderna y contemporánea, del siglo XX y XXI, literatura Hispanoamericana.

Lope, el arte de la Comedia Nueva, el teatro del Barroco

Félix Lope de Vega y Carpio fue uno de los autores más importantes del Siglo de Oro español; en particular, junto a Tirso de Molina (el autor de "El burlador de Sevilla") y a Calderón de la Barca (el autor de "La vida es sueño") fue el máximo exponente del Teatro Barroco. Su importancia, además que a sus obras, se debe al hecho de que renovó el teatro de la época, en un momento en que éste se estaba transformando en un fenómeno popular. Los que antes eran juglares ahora se estaban convirtiendo en actores profesionales, especializados, las más de las veces, en un tipo de papel, en representar, pues, un tipo de personaje.
En el siglo XVI se estilaban tres prácticas teatrales: la popular, la cortesana y la erudita. La primera, que tiene sus orígenes en los espectáculos juglarescos medievales y en el teatro religioso, llegaráa constituir, a través de una serie de elementos (textos, tipología de personajes, técnicas de puestas en escena, profesionalización, imitació de modelos italianos, ecc.), la componente básica de la comedia barroca. La cortesana se manifiesta como un espectáculo de ceremonias pero también como un teatro textual (lectura de églogas, por ejemplo) que arranca de la Edad Media hasta convergir, en el siglo XVII, en la práctica anterior. Finalmente, el teatro clasicista, muy relacionado, en sus orígenes con la lectura y con el mundo del teatro escolar, se cristalizará en el último cuarto de siglo. (Manuel V. DIAGO -Universitat de Valencia)

El libro de cabecera de todo artista del período posterior a Lope, como decíamos, fue su tratado "La Comedia Nueva" con el que cambiaron para siempres las reglas del teatro: veamos cómo.

CUADRO COMPARATIVO

TEATRO ANTERIOR A LOPE
COMEDIA NUEVA
Número de actos
Cinco. Obras largas y aburridas
Tres. Introducción, nudo y desenlace
Lugar, época, tiempo
Uno
Distintos
Acción personajes
Una acción, un tipo de personajes
Acciones paralelas, personajes variados
Lenguaje
En verso, sin mezclar medidas ni estrofas
En verso, mezclando medidas y estrofas